Malbec de San Juan

En San Juan, Argentina, en el valle de Pedernal nos encontramos con estos viñedos, de donde sale uno de los mejores Malbec del mundo.
Estamos a 1300 metros de altura y no se vislumbra la mas mÃnima posibilidad de que un vino cuyas uvas hayan crecido en este lugar maravilloso salga flojo, triste o enfermo, pues la amplitud térmica ronda los saludables 20 grados, el agua de riego es pura, el sol está más cerca que nunca y la cordillera de los Andes también, el granizo hace cosquillas, la humedad es mÃnima y el terreno no está saturado con ningún contaminante, todas condiciones excepcionales para el crecimiento puro y duro de la vid.
Un terreno como éste es el que empezó a trabajar el inmigrante italiano Santiago Graffigna en 1870, y es el mismo que hoy brinda buena parte de la lÃnea premium de los vinos Graffigna, bodega en manos de Pernod Ricard, que plantea liderar el mercado de las exportaciones de vinos argentinos de lujo en tan sólo cinco años, como quedó claro en la convención que realizó la compañÃa de origen francés (que ya controla el vodka Absolut) en San Rafael, Mendoza.

Vale decir: a este valle sanjuanino no sólo Pernod le augura un futuro promisorio (también Peñaflor y Salentein), y es que no por nada Pedernal fue definido por el periodista sanjuanino Miguel Aliste, gran divulgador del vino en Cuyo, como “el mejor valle de la Argentina para hacer vinos”, en tanto que uno de sus frutos principales, el Malbec Gran Reserva de Graffigna, elaborado por el enólogo Gerardo Danitz, fue señalado como uno de los mejores diez Malbec de la Argentina, según los paladares negros que reportan al The NewYork Times.
Al pie del valle, entre senderos de ripio que se bifurcan, se encuentra escondida entre olivares una casa centenaria, corte siglo XIX, en la que vive Juan Carlos Graffigna, tercera generación de una familia que suma medio millar de descendientes, muchos de los cuales siguen vinculados al vino, pero no a la marca: la bodega fue vendida a principios de los ochenta, pasó por Seagram y Diageo, y desde 2005 la controla Pernod. Juan Carlos es un hombre de opiniones polÃticas polémicas, que por momentos rozan lo incorrecto, pero se destaca como muy buen anfitrión y un gran conversador: su conocimiento del valle es sorprendente. Aquà cosecha aceitunas y crÃa vacas, y es el papá de Milagros Graffigna, quien trabaja como guÃa en el museo que lleva su apellido, pegado a la bodega, en la ciudad de San Juan.
Milagros es la descendiente más joven que ha seguido vinculada con el vino, y la persona que más sabe sobre su tatarabuelo, aquel italiano que llegó a San Juan en 1870, en tiempos en que Sarmiento recién empezaba a pensar la revolución vinÃcola para todo Cuyo.
Fuente: El Gourmet
Tags: Tintos, vinos



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