Mouchos, coruxas, sapos e bruxas….
Aunque normalmente cuando me siento ante mi ordenador, intento escribir algo sobre vinos o quesos, voy a aprovechar, si me permitÃs, este vehÃculo para transportaros a una milenaria tradición de nuestra querida Galicia, “La Queimada”.
Este antiguo ritual consiste en la elaboración de una bebida a base de orujo blanco que, acompañada de un antiguo conjuro, sirva para alejar a las brujas y espÃritus maléficos de nuestro alrededor (tal vez influidos por la ingesta de alcohol).
Al acabar una cena, se comienza a preparar el ritual:
En una cazuela de barro cocido se vierte el aguardiente y azucar blanco fino, en una proporción de 125 gramos/litro. Se añaden unos granos de café sin moler, y mondas de limón. En un cazo, echamos otro poco de azucar y aguardiende, y le damos fuego (como para flambear). Vertemos el fuego del cazo sobre la cazuela grande, y se apagan las luces de la habitación…….
El maestre de la ceremonia, comienta a recitar el conjuro:
Mouchos, coruxas, sapos e bruxas.
Demos, trasnos e dianhos, espritos das nevoadas veigas.
Corvos, pintigas e meigas, feitizos das mencinheiras.
Pobres canhotas furadas, fogar dos vermes e alimanhas.
Lume das Santas Companhas, mal de ollo, negros meigallos, cheiro dos mortos, tronos e raios.
Oubeo do can, pregon da morte, foucinho do satiro e pe do coello.
Pecadora lingua da mala muller casada cun home vello.
Averno de Satan e Belcebu, lume dos cadavres ardentes, corpos mutilados dos indecentes, peidos dos infernales cus, muxido da mar embravescida.
Barriga inutil da muller solteira, falar dos gatos que andan a xaneira, guedella porra da cabra mal parida.
Con este fol levantarei as chamas deste lume que asemella ao do inferno, e fuxiran as bruxas acabalo das sas escobas, indose bañar na praia das areas gordas.
¡Oide, oide! os ruxidos que dan as que non poden deixar de queimarse no agoardente, quedando asi purificadas.
E cando este brebaxe baixe polas nosas gorxas, quedaremos libres dos males da nosa ialma e de todo embruxamento.
Forzas do ar, terra, mar e lume, a vos fago esta chamada: si e verdade que tendes mais poder que a humana xente, eiqui e agora, facede cos espritos dos amigos que estan fora, participen con nos desta queimada.

Se remueve, hasta que se consuma el azucar.
En el cazillo se vuelve a echar azucar, pero esta vez seco. Se coloca sobre las llamas, moviendolo hasta conseguir un almibar, que se vierte sobre el fuego. Esperamos hasta que las llamas tornen a un color azulado.
Se sirve en los vasos, y se espera a que se apague la llama.
Son nuemorosos los mitos y leyendas que rodean a este ritual, atribuyendole cualidades de sanación de enfermos, ahuyentador de espÃritus y protección sobre la mala suerte.
De todas maneras, esta tradición gallega, supone un magnÃfico colofón para una velada inolvidable.
Tag: El vino

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