Cómo servir un vino espumoso

En este apartado os voy a comentar todo sobre el maravilloso mundo de los espumosos, empezando por su servicio en la mesa.
* Para empezar hay que enfriar la botella en cubo con agua y hielo hasta que adquiera una temperatura de 8ºC (suele tardar diez minutos). Acto seguido secarla y presentarla.
* Hay que inclinar la botella ligeramente y abrir el morrión metálico, siempre hay que comprobar que el tapón no esté a punto de salir.
* Hay que extraer el morrión y la cápsula simultáneamente. Si en algún momento el tapón está a punto de saltar, lo aconsejable es sacarlo también en esta misma operación.
* Sostener la botella con una mano y colocar el pulgar de la otra mano sobre el tapón. Luego girar la botella (nunca el tapón) para extraer el corcho suavemente, “sin ruido”.
* Si no sale el tapón, habrá que girar la botella sosteniéndola por la base. Para estos casos unas tenacillas especiales para abrir las botellas de vinos espumosos es lo ideal.
* Hay que secar la boca o gollete de la botella con una servilleta limpia o también se puede hacer con la parte inferior del tapón. No debemos olvidarnos nunca de oler el corcho para comprobar el estado del vino.
* Poner un poco de vino en una copa y catar, si creeis que está correcto llenar las copas (lo mejor es llenar un máximo de 2/3). Ésta operación la podemos hacer en dos veces para que no rebose el vino.
* El champagne siempre debe servirse sosteniendo la botella por su base. Aparte de ser comoda esta posición también nos vale para servir botellas grandes (tamaño magnum).

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