Denominación de Origen

blogerredas 30 Octubre, 2012 0


Denominación de  origen es un tipo de indicación geográfica aplicada a un producto agrícola o alimenticio cuya calidad o características se deben fundamental y exclusivamente al medio geográfico en el que se produce, transforma y elabora.

En otras palabras, es una calificación que se emplea para proteger legalmente ciertos alimentos que se producen en una zona determinada, contra productores de otras zonas que quisieran aprovechar el buen nombre que han creado los originales, en un largo tiempo de fabricación o cultivo.

Los productores que se acogen a la denominación de origen, se comprometen a mantener la calidad lo más alta posible y a mantener también ciertos usos tradicionales en la producción, como por ejemplo, en el caso del vino, en ciertas zonas se exige utilizar la uva tradicional de la zona.

La ventaja fundamental de la denominación de origen es que garantiza al consumidor un nivel de calidad más o menos constante y unas características específicas. A cambio, los productores obtienen una protección legal contra la producción o elaboración de tales productos en otras zonas, aunque se utilicen los mismos ingredientes y procedimientos, que les permite influir sobre el precio final de éstos. También se señala que esta figura fomenta la organización del sector productivo y facilita el acceso de productores a mercados nacionales e internacionales.

Actualmente existen en España más de medio centenar de Denominaciones de Origen vinícolas, con sus correspondientes Consejos Reguladores, organismos corporativos creados por el Estatuto del Vino en 1932, con el fin de integrar los intereses vitícolas y las bodegas en cada área de producción. Esta idea original ha ido conservándose con el paso del tiempo, encaminando sus funciones hacia el ámbito de la certificación del producto y la promoción de sus vinos.

Actualmente los Consejos reguladores de la región están integrados en el Instituto de la Vid y del Vino de Castilla-La Mancha (IVICAM), creado en 1999. Se han convertido en elementos esenciales en la dinamización del sector y en el auge que los vinos de la región han tenido recientemente.

Cada Denominación de Origen cuenta con un Reglamento, aprobado por la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural, en el que se dictan las normas que deben cumplir las viñas y los vinos acogidos, definiendo claramente su extensión geográfica. Los Consejos cuentan con equipos de expertos encargados de inspeccionar los viñedos, las bodegas y plantas embotelladoras, así como la comercialización de los vinos que amparan, para garantizar productos de calidad controlada.